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viernes, 18 de febrero de 2011

El periodismo Ejercido como necesidad

        Quienes visitan mis blog podrán observar la poca producción que ha surgido de mi PC en los últimos meses.
Es justamente esta cierta apatía por lo que sucede a mí alrededor o lo poco que impactan en mis sentidos los acontecimientos, de por sí predecibles, de nuestra sociedad globalizada, aquello que ha limitado mi producción periodística.
Por supuesto que llegado a esta instancia, me pregunto si no ha llegado el momento de “colgar los guantes” y seguir escribiendo los temas que me ocuparon estos meses.
El periodismo surge como una imperiosa necesidad de expresar nuestro pensamiento ante sucesos sociales que merecen una explicación o una respuesta que nos sirva al conjunto; uno supone tener una argumentación plausible que la explique o responda queriendo hacerla llegar, al menos, a quienes nos siguen.
Es en estos periodos de apatía que se obnubila toda creatividad, curiosidad, e interés por nuestro entorno, nos parece que nada merece nuestra atención o nuestro análisis.
Es posible que esta sensación sea un valor agregado a los años, la experiencia, y el hastío, por aquello que pretendemos comprender, analizar o explicamos, pero no podemos cambiar... todo sigue igual.
Es en estos momentos cuando surge el periodista que niega la posibilidad del cambio por la simple razón de explicar los hechos.
Los cambios son motivados por la imperiosa necesidad de cambiar que tiene la sociedad global, no porque un periodista pueda dar una explicación o una argumentación, más o menos plausible de lo sucedido; Esto pudo motorizar un análisis quizás más profundo de un suceso pero es, sin lugar a dudas, la sociedad en su conjunto quién propiciará ese cambio.
Es quizás esa apatía social para producir los cambios, tan necesarios que requiere nuestra sociedad, aquello que me produce este enorme descreimiento y mi propia apatía para decir lo que pienso, convencido que no podré inducir o motorizar las modificaciones requeridas.
Sin embargo esa es la función del periodista, expresarse, aún sabiendo que su palabra, sólo será eso, su palabra.
Existen momentos en la vida de los seres humanos que nos preguntamos si lo nuestro, aquello que hacemos, sirve o cumple los objetivos por el cual lo hacemos, en particular cuando nos aproximamos a la encrucijada de la vida.
Esta es mi situación actual, si bien creo haber dado todo lo que podía dar en ese objetivo de hacer un mundo mejor para mis hijos, creo que ese esfuerzo, si bien los veo como un fracaso, no ha sido en vano.
Todos desde su ámbito debemos hacer lo posible por concretar nuestros sueños, y en ese llevarlos a la práctica, en esa militancia social, se aportan situaciones y circunstancias que contribuyen al crecimiento de la sociedad y la cultura, no importando si los intereses personales, mínimos si nos atenemos a los objetivos globales, se ven reflejados finalmente en nuestro hacer. 
Ese “Duro oficio de escribir” es sin lugar a dudas aquello que elegí para este viaje interrumpido que llamamos “vida”, y porque no “Muerte”, (Ver “a Vida Infinita”)
Es bajo esta premisa que espero pase pronto este momento de quietud creativa y me permita seguir haciendo lo que me gusta, no sé si es lo que sé hacer, esto deberá decirlo usted que en definitiva es el destinatario de aquello que escribo.
A quienes me siguen, y se detienen a leer mis notas les pido disculpas, quizás la sociedad me envíe esa sutil señal que me impulse a expresarme, aún cuando sólo lo lea usted, para mí es más que suficiente.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Nada vale una vida

Justificar lo injustificable

Los sucesos que se desataron en el Parque Indoamericano tienen explicación tan comprensible y entendible que parece increíble que se haya llegado a este estado de situación sin que se pudiera dar respuestas satisfactorias, no paliativos efímeros, a tan grave problemática.
por Ruben Spaggiari para fps,D21 y la web.

A
mérica Latina marginada, olvidada, agobiada por la indolencia y la desidia de quienes desde siempre rigen los destinos de las naciones del Continente, está despertando del letargo que le impuso la historia.
Sudamérica es la mecha que está haciendo estallar el polvorín que se ha intentado ocultar, aquel que nos duele y no queremos ver.
La basura que el sistema ha escondido bajo la alfombra para ocultar su inoperancia ante las necesidades de quienes claman por sus derechos ha vivir dignamente.
Aquellos que estamos en el sistema observamos la ocupación descontrolada de la propiedad pública o privada y nos escandalizamos, vemos la violencia desatada y clamamos por acciones que frenen el accionar de estas “Bandas de delincuentes organizados” sin pensar que esta, supuesta delincuencia, se nutre de las debilidades y necesidades del medio, medio que ya no quiere seguir esperando.
Es el “Cuarto Mundo” que está despertando y es el Estado, desde sus distintos estamentos políticos, sociales, jurídicos e institucionales quién debe dar respuesta a este reclamo con planes de respuesta urgente y planificación a largo plazo.
Según un experto de la FAO en 1959 expresaba entonces su convencimiento de que el mundo no debía olvidar que existía un “Cuarto mundo”, escondido sí, pero no menos real que el primero, segundo y tercer mundo.
Lo integran aquellos que nada tienen, tampoco nada que perder, sólo la vida en la lucha y poco les importa, ya que siempre se les impidió vivir, y se preguntaba ¿Quién los alimentará cuando despierten?
¡Pues bien están despertando!
Los sin tierra en Brasil y los Narcos en las Fabelas de Río surgidos desde el corazón mismo de la marginación y la desesperanza.
Desde hace varios días las imágenes de lo que está sucediendo en el Parque Indoaméricano nos muestra aquello que no quisiéramos ver, por otra parte nos muestra el manejo del poder político enfrascado en sus propias disputas, que por supuesto, ignoran el reclamo genuino de quienes nada tienen.
Un Estado Nacional que con su ausencia en los hechos intenta desarticular el accionar del Gobierno de la Ciudad que, circunstancialmente y por el voto popular, instaló a Mauricio Macri al frente del ejecutivo porteño, algo que, el kirchnerismo, no puede digerir.
El llamado desesperado y genuino de un Macri desencajado solicitando la intervención de los poderes institucionales del Estado para frenar el accionar de los que ocupan los espacios públicos y no abandonar a los vecinos de Lugano y Villa Soldati.
Paradójicamente en el día de los “Derechos humanos” la señora Presidente de la Nación en un acto conmemorativo intentó crear la figura de un Estado tolerante e indulgente, no xenófobo, que pretende no ejercer la violencia en contra de los pobres.
Personas, familias muy humildes, que se resisten a aceptar las pobres respuestas que hasta ahora les han brindado las autoridades.
Esto y decirle al jefe de gobierno porteño que se arregle como pueda, es exactamente lo mismo, pretendiendo, subrepticiamente que el costo político que esto traerá aparejado les solucione el efecto de las urnas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Que debería hacer el gobierno de la ciudad que desde siempre, esto quiere decir en todos los gobiernos que tubo la ciudad de Buenos Aires, se encontraron atendiendo los reclamos sociales de quienes ingresan a la ciudad desde el exterior, entiéndase que el exterior está representado por quienes provienen desde fuera de los límites de la ciudad, ya sea el interior de nuestro país o provenientes de países limítrofes u otros países.
Es el Estado Nacional quién debe regular el ingreso de personas desde el exterior y doblemente responsable en la redistribución de la riqueza para que cada vez las políticas internas disminuyan la pobreza y las deficiencias sociales de los más desposeídos.
No se puede hacer responsable a un sector político, en este caso el gobierno de la Ciudad, por esto que sucedió en el Parque Indoamericano, es una responsabilidad de todos y cada una de las partes involucradas.
Nadie en este momento pueden hacerse los distraídos y pretender justificar lo injustificable.



miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sobre el uso y abuso del término
“Originario”


Desde hace unos pocos años, se generalizó el uso del vocablo para referirse a los pueblos indígenas del territorio; fue por los años noventa en estas latitudes, después de la reforma constitucional de 1994; desde entonces estamos intentando contrarrestar el uso abusivo y tendencioso que se hace del término.

Porque decimos abusivo y tendencioso, simplemente porque si bien el término siempre existió y se aplica para definir a los individuos, personas o cosas naturales de un territorio como lo establece la “Real Academia de la Lengua” en sus dos acepciones: 1. adj. Que da origen a alguien o algo. 2. adj. Que trae su origen de algún lugar, persona o cosa.
El mismo, aplicado en el Continente Americano y sin el contenido temporal que acote o delimite su ingerencia; desvirtúa sus contenidos lingüísticos o sus aplicaciones gramaticales debido a las características propias del proceso histórico-cultural que se desarrolló en el Continente y por la interpretación que, de dicho proceso, se realiza desde las Ciencias Sociales.
Tampoco es aceptable que quienes dicen entender la cuestión lo utilicen por “falta de otro mejor” cuando los propios indígenas que propiciaron la reforma constitucional de 1994 impulsaron la incorporación de su reconocimiento como pueblos “Indígenas” como lo establece el Art. 75.- inc: 17 de la Constitución Nacional Argentina.
Hasta donde sabemos el término “Indígena” puede ser sinónimo de “aborigen” u “Originario” sin embargo éste último encierra en sí mismo el principio de origen, nacimiento de una cosa, todo origen o principio, entabla un comienzo de “algo” en tiempo y forma, mientras que los otros dos vocablos no lo establecen como fundamento de su aplicación.
3. Indígena y Aborigen. Adj. Oriundo de un lugar o paraje.
(Donde esa persona ha nacido pero no necesariamente hayan nacido sus ancestros, o donde haya principiado su linaje.)
Para entender mejor esta situación debemos comprender que circunstancias generan la necesidad de dilucidar en forma concreta el uso y aplicación de dicha terminología en el contexto histórico-social del Continente Americano y las implicancias que su aplicación, incorrecta o inadecuada, tendría para los involucrados.
Primeramente debemos suponer o comprender que éste análisis se realiza dentro del marco jurídico impuesto a los pueblos del continente a partir de su Colonización o Conquista, aspecto que impulsó un orden jurídico que guía la vida de todas las naciones del Continente.
Asimismo cada país al independizarse de España, o de la potencia colonialista que la propició establece sus normas jurídicas y su geopolítica territorial y cada persona queda incorporada a las normas o leyes que rigen o regulen la vida en dicho territorio.
Así si bien pueda existir una cierta aceptación gramatical para el uso indistinto de dos términos, el análisis puntual, meticuloso y específico de los vocablos en entredicho pueden ofrecer la claridad suficiente como para limitar su aplicación.
Ardua fue la tarea de los juristas para entender la diferencia entre “Nacionalidad” y “Ciudadanía”, toda vez que la sinonimia aparente de ambos vocablos hacia que se cometieran gravísimos errores.
La aparente sinonimia de ambos vocablos llevó a confusiones por muchos años en los fueros judiciales de Argentina hasta que se decidió analizar los contenidos gramaticales y lingüísticos de los mismos y definir su verdadera aplicación. (Ver “Pablo A. Ramella “Nacionalidad y Ciudadanía” editorial Depallma, Bs. As. 1978.)
Es importante analizar los conceptos gramaticales que conllevan el uso de ambos términos y cada uno en su formación y aplicación para comprender que la aparente sinonimia es confusa y contradictoria, toda vez que el uno difiere del otro en sus contenidos: Particularmente la ingerencia en el vocablo “originario” de un factor tiempo implícito, sin el cual se desvirtúa su aplicación.
Cuando usamos el término en forma genérica estamos aludiendo que los indígenas son “originarios” y no todos los aborígenes lo son, en un territorio dado.
Así como existe un antes y un después de las respectivas fechas de independencia de los respectivos países.
Antes de dichas fechas los indígenas mantenían solamente su identidad étnica o pertenencia a tal o cual nación, posteriormente el orden jurídico y geopolítico impuesto los identifica sí con su pertenencia étnica, pero para los Estados Nación tienen la nacionalidad de todos los habitantes de dicho territorio y ajustado a los mismos derechos y obligaciones como lo establece la Carta Magna de cada País.
Si bien es cierto que estas expresiones siempre fueron en detrimento de los pueblos indígenas y muchas veces la expresión de las letras constitucionales nunca se cumplieron o se violaron, como sigue haciéndose en nuestros días, el hecho de ser personas jurídicas en el marco de la legislación vigente, intentó revertir los procesos de arbitrariedad ante los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas.
En territorio Argentino no podemos decir que los pueblos indígenas que viven en él sean “originarios” o por lo menos, no aplicado a todos ellos.
Y este cuestionamiento surge como corolario de la intromisión del pueblo Mapuche en territorio nacional a partir de 1818 en adelante, otros autores hablan de 1836, como sean ambas fechas son posteriores a la creación del Estado Argentino.
Los Mapuche son indígenas de Chile e ingresan como cuñas invasoras en las fechas predichas para apropiarse de tierras y combatir a los indígenas del Este de la Cordillera de Los Andes. De Boros, Chile, llegan los Boroganos en connivencia con la “Liga de los Hacendados” cuyo principal exponente fue Juan Manuel de Rosas, quién luego sella un acuerdo con el gran lonko Huilliche, Calfucurá, para combatir a los Ranqueles, y a quién le entrega tierras en Salinas Grandes, este asesina a sus compatriotas en Masallé, por ordenes de Rosas quién sospechaba una posible alianza entre Boroganos y Rankulche..
Utilizar a la ligera el vocablo “originario” implica desconocer los procesos históricos que conllevan la relocalización territorial dentro de límites, fronteras, preestablecidas por los Estados Nación.
Si pretendemos generalizar y decimos que somos “originarios” del Continente Americano es cierto ya que salvo aquellos que en épocas modernas bajaron de los barcos como mis abuelos inmigrantes; Paleoindios y Amerindios, los Americanos ingresaron por Behring y posibles corrientes migratorias transoceánicas hace miles de años.

viernes, 29 de octubre de 2010

Recibido en nuestra Redacción

La muerte de Néstor Kirchner: el corazón y la política
Por Daniel V. González
Probablemente haya que buscar más en la política que en la Ciencia Médica las razones de la muerte súbita del ex presidente NéstorKirchner.
Hombre de temperamento atrabiliario, Kirchner entendía el poder como un ejercicio personal, indelegable y cotidiano. Lejos de descansar en la delegación de funciones, distante de reposar y confiar en los juegos naturales de las instituciones democráticas, Kirchner vivía el poder como algo personal y, en consecuencia, de dimensiones absolutas. Intensidad y obsesión eran dos presencias cotidianas en su modo de ejercer el poder. Ese modo de entender la política –y la vida- lo llevó a la muerte prematura. Pero fue la propia dinámica de sus actos la que, además, fue construyendo un contexto que con el paso del tiempo se le había tornado hostil. Cada batalla –grande o pequeña- era una apuesta a todo o nada. Cada debate, una lucha a muerte. Cada diferencia de opinión, un intento de golpe de estado. Asumió el poder en condiciones excepcionalmente favorables para el país y, en general, para el mundo emergente. Los formidables precios de los commodities, gracias al aumento de la demanda promovido por China e India, hizo que la Argentina gozara de una ventaja estimable, basada en su producción agropecuaria, potenciada tras el silencioso proceso de transformación del agro nacional durante las últimas décadas. Los precios excepcionales permitían mantener un alto nivel del gasto público, a la vez que un superávit comercial desacostumbrado. Vivíamos en un mundo perfecto. Todo comenzó a complicarse hacia marzo de 2008, con la crisis del campo. Las razones de la crisis hay que buscarlas más en la política que en la economía. Una discusión por el volumen de las retenciones derivó en un duro enfrentamiento con un sector integrado por muchos de sus propios votantes.Y a partir de ahí, todo su gobierno entró en una pendiente de la que nunca pudo recuperarse pese a los datos que reflejaban las encuestas que cada día le acercaban sus consultores amigos. Las elecciones de 2009, imprevistamente, lo tuvieron como perdedor aunque su apuesta había sido la máxima posible: él mismo había encabezado la lista de diputados nacionales para la Provincia de Buenos Aires. Pero fue derrotado.
Desde ese día abrigaba una sola obsesión: destruir al Grupo Clarín, al que responsabilizó por su derrota electoral. Era su máxima ambición al momento de morir. Pensaba que su destino político estaba atado a esa batalla previa. Por esa ley, pero no sólo por ella, comenzó aenfrentarse con la Justicia, incluso en sus máximas instancias. Su concepto del poder no se detenía ni ante una resolución de la Corte Suprema. Todo aquél que no estaba de su lado era descalificado, maldecido y demonizado. Pero ya todo había comenzado a complicársele inexorablemente. Su visión acerca de la naturaleza de las dificultades que enfrentaba su gobierno era de una elemental y engañosa simpleza. Los tiempos del crecimiento amable y sencillo habían pasado. Se avecinaban tormentas yesta situación era percibida con claridad por todas las encuestas deopinión que le anunciaban con claridad el final de su ciclo. Y esos problemas también eran registrados por el propio cuerpo de Néstor Kirchner. Lentamente pero con una velocidad que iría creciendo, comenzó a desarticularse su frente interno. Varios intendentes del conurbano bonaerense, sumamente prácticos y acomodaticios, comenzaron a buscar nuevos horizontes ante la perspectiva cierta de que Kirchner fuera derrotado en las elecciones de octubre de 2011. Pensaba que Daniel Scioli estaba detrás de esa fuga y lo increpó duramente en público un mes atrás. Su enfermedad coronaria no es ajena a este horizonte de dificultades crecientes. Todas las observaciones realizadas por la prensa y los políticos opositores acerca de la fragilidad de su salud, fueron tomadas como una ofensa que buscaba pintar con trazos de debilidad la personalidad del hombre fuerte de la Argentina. La realidad inmediata demostró que, otra vez, Kirchner estaba equivocado. Lo que puede venir¿Sobrevivirá el kirchnerismo a la muerte de Néstor Kirchner? No está escrito. El kirchnerismo ha sido, en cierto modo, un revival de los años setenta, una extensión en el tiempo de los días en que Cámpora, con los votos de Perón, habitó brevemente la Casa Rosada. El núcleo duro del kirchnerismo eran los hombres de aquel tiempo, con el discurso de aquel tiempo, con las obsesiones y odios de esos años pero en un mundo que ya había cambiado en lo sustancial. Kirchner chocó con las dificultades propias de su estilo confrontativo y visceral, colisionó con los enemigos que él mismo, prolijamente, había decidido construir. Pero –y quizá esto sea lo más importante- Kirchner se desmoronó en su empeño de leer y vivir como en los setenta un mundo en el que ya no quedan casi rastros de ese tiempo también incierto. O, dicho de otro modo, lo que queda de él es una supervivencia ideológica cada vez más divorciada de una realidad que se desplaza en un sentido distinto y que demanda, también, ideas distintas. Es cierto que el partido del poder recibirá un impacto inmediato con la desaparición de su máximo líder, el hombre que concentraba todo el poder real y que lo ejercía cada día. Se abre para su esposa, nuestra Presidenta, un tiempo cuya incertidumbre dependerá de sus propios actos, de lo que Cristina Fernández haga de ahora en adelante. El kirchnerismo se había transformado, con la vestimenta del peronismo y el uso de la sigla partidaria, en un gran partido de izquierda. Ahí confluyeron distintos sectores de la izquierda tradicional (socialistas, comunistas), sectores del peronismo de izquierda que reivindican a las organizaciones armadas y el terrorismo y sectores del nacionalismo popular de izquierda. Coexisten con ellos, franjas moderadas de las clases medias urbanas y de los trabajadores sindicalizados.
De este polo político se habían desprendido personajes tales como Pino Solanas (que sin embargo apoyó parlamentariamente a Kirchner en temasfundamentales), Sabatella y otros menores, distanciados, sobre todo, por cuestiones de estilo y de espacios de poder, más que por diferencias ideológicas o políticas. ¿Podrá mantener Cristina Fernández el liderazgo de este polo del progresismo y la izquierda? No lo sabemos.
Lo cierto es que desde la crisis entre los Kirchner y el campo se está abriendo paso en lapolítica argentina, más allá de los partidos, la demanda de un nuevo estilo político en el que la crispación y los enfrentamientos cotidianos cedan el paso a la elaboración de un programa de objetivos concretos de coincidencias que subordinen las acciones de los próximos gobernantes a una grilla de prioridades nacionales consensuada entre las fuerzas de una nueva dirigencia y una nueva mayoría. El nuevo tiempo político supone también tomar nota de un contexto mundial en el que no tienen cabida políticas locales que han probado reiteradamente su fracaso. El país debe actualizar sus puntos de vista y sus políticas respecto de los principales problemas de la economía mundial. De este modo podrá aprovechar mejor estos años dorados en los que nuestros productos son demandados y pagados a precios sin precedentes.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Una perdida inesperada

Una perdida inesperada


Murió Néstor Kirchner


Ante el tremendo desenlace en el que derivara el fallecimiento del ex Presidente a las 09 horas del día en la localidad de El Calafate, provincia de Santa Cruz, Argentina. Es importante destacar la personalidad del líder de un gran sector del país que supo blandir con efectividad las banderas de las ideas y convicciones personales que les fueron propias durante toda su vida.
Se le podrán endilgar muchas contradicciones pero nunca se podrá decir que no fue consecuente con sus ideas, representó fielmente a quienes buscaban enfrentar a los poderes ocultos, que manejaron el país desde las sombras durante tanto tiempo, quizás ese enfrentamiento no discurrió por los carriles o canales más adecuados o fructíferos, para los momentos políticos que se vivían en el país, pero indudablemente esto respondía a su fuerte personalidad y liderazgo.




Néstor Kirchner fue un hombre simple nacido el 25 de febrero de 1950 que por la fuerza de sus ideas y convicciones se instaló en un momento político social que le otorgó un lugar fundamental en la historia política del país.
Como el mismo manifestaba fue un hombre con profundas convicciones ya que “... un hombre que no las tuviere no le servía a los hombres ni al país...”
Defendiendo esta postura fue plasmando su personalidad en las acciones cotidianas durante su mandato y luego durante el período de su señora esposa, el actual presidente de los argentinos, Cristina Fernández de Kirchner.
Indudablemente su fuerte personalidad y, como ya dijera, la fuerza de sus convicciones lo posicionaron fuertemente en el ideario de los argentinos como uno de los líderes indiscutidos de las fuerzas políticas argentinas.
Tanto sus seguidores como sus opositores supieron de la fuerza de sus ideas que modelaron la vida política de la última década y su deceso inesperado, por lo repentino, consterna a toda la sociedad Argentina y Latinoamericana.

jueves, 12 de agosto de 2010

El regreso a la mesa de trabajo

Después de un período de silencio, motivado específicamente por las investigaciones periodísticas que me alejan de la redacción, propiamente dicha, de estas notas, para introducirme en bibliotecas, archivos privados y en mi propia biblioteca y archivo documental, por lo cual me aíslo del mundo exterior enfrascándome en la razón de mis investigaciones, volveré a dedicar cierta parte de mi tiempo a subir ciertas notas a este blog que, como ustedes saben, no es reflejo de una acción periodística cotidiana sino más bien el repositorio de mis notas y artículos de fondo.Notas y artículos que reflejan preocupaciones y sentimientos ante ciertas circunstancias o situaciones atemporales pero no menos importantes para nuestra sociedad, aspectos que suele parecerme, debo dar a conocer a usted, es de ese parecer que surge la continuidad electrónica de Diario21 y el blog personal que llegan a contenerlas.
Gracias por su indulgencia

Un Italoargentino en el Parlamento Italiano

Freno al poder descontrolado


Las recientes declaraciones del diputado italoargentino Ricardo Merlo por el MAIE (Movimiento Asociativo Italianos del Exterior) para la región Sudamericana, dejan a las claras el objetivo irrestricto por la defensa de los intereses de los italianos en ésta región del planeta, que motiva la política planteada por el diputado en franca oposición a convalidar políticas nefastas para con los italianos fuera de la península.


Por Ruben Spaggiari para fps/D21 y la Web:


Tanto el Senador Luigi Pallaro como el Diputado Ricardo Merlo surgidos de las elecciones realizadas en Italia del año 2006 donde los italianos en Sudamérica, habilitados a votar y participar en ellas, les dieron su voto para que los representen ante el parlamento italiano, vienen marcando una tendencia que conlleva el compromiso con sus votantes y las bases y fundamentos de quienes entendieron sus propuestas y finalmente los beneficiaron con su voto por sobre los otros candidatos.
Si bien en los primeros tiempos de su participación durante el gobierno del Primer Ministro Romano Prodi podría decirse que existía un cierta disonancia conceptual entre el Senador de raíz Democristiana Luigi Pallaro y su compañero de propuestas el Diputado Ricardo Merlo es ahora durante el mandato del mediático y controvertido Silvio Berlusconi cuando parecería que las acciones y pensamientos de ambos políticos Ítaloamericanos se han colocado en sintonía y parecen afianzarse en un parlamento que si bien no les es hostil observa expectante a la Italia externa que reclama sus derechos.
No escapa al criterio político italiano que las demandas de los italianos en el exterior pueden ser justas y entendibles, pero amplios sectores de la sociedad y por lógica sus parlamentarios, objetan estas demandas como reclamos extemporáneos de quienes no conocen la política y la economía italiana y la observan desde la distancia.
Es justamente este tipo de pensamiento el que ha sido afectado por los acuerdos entre Italia y los países Sudamericanos para permitir la participación política de quienes fueran elegidos por Italianos en nuestros países o viceversa.
Tanto Pallaro en el Senado como Merlo en la Cámara de Diputados se han sabido ganar su lugar en la política italiana y hoy juegan el rol de importancia que le otorgan las contingencias políticas.
Recientemente se lo observó a Ricardo Merlo como un posible candidato a recibir los embates de Berlusconi para torcer el brazo del jefe de la Cámara de Diputados, principal socio político del Primer Ministro, Gianfranco Fini que dificulta la tarea de aceptación o tratamiento de sus proyectos en el recinto legislativo.
Fue el Cavagliere quien intentó mediante sus seguidores en el recinto convencer a los opositores para realizar una “Borocoteada” muy reconocida en nuestras disputas parlamentarias.
Los seguidores de Berlusconi intentaron convencerlo mediante el ofrecimiento de la titularidad de Subsecretaría de los Italianos en el Mundo para que diera su voto, según lo manifestara el propio Merlo a los medios italianos quienes publicaron una infografía de la Cámara de diputados donde destacan los votos ajustados del oficialismo y remarca la banca del Italoargentino como vinculante en el logro de los objetivos del ejecutivo.
Desde estas latitudes ha sido vista con una mirada de beneplácito la respuesta de Merlo a los medios de prensa a los que manifestara: “...Por supuesto lo rechazamos. (Refiriéndose a la propuesta de darles su voto) Entendemos la política de modo totalmente opuesto a Berlusconi y queremos ser coherentes con lo prometido a quién nos votó, sin pactos a espaldas de la gente. Berlusconi hace una muy mala política para los italianos en el exterior, nos quitó el 60% del presupuesto destinado a cultura y asistencia social y cajoneó proyectos de ley como la de pensión social, programas de becas y la ley para acabar con la discriminación de la mujer italiana en el exterior para transmitir ciudadanía.” Expresó al periodismo.
Estas palabras no hacen más que establecer un nexo más firme entre los legisladores y sus votantes quienes pueden atesorar no haberse equivocado.
Ricardo Merlo saludando al presidente Napolitano en el 2008